Dormitorios: descanso, silencio y temperatura estable
En los dormitorios conviene cuidar el aislamiento acústico, la estanqueidad y la sensación térmica. La elección de vidrio, apertura, juntas y cajón de persiana puede marcar diferencias en el descanso.
Salón y zonas de estar: luz, vistas y confort
En salones suele haber huecos más grandes. Además de la estética, conviene revisar aislamiento térmico, control solar, seguridad de uso y comportamiento frente al viento si la fachada está expuesta.
Cocinas: ventilación y practicidad
En una cocina pesan la ventilación, la facilidad de apertura, la limpieza y la resistencia al uso diario. La elección debe adaptarse al espacio disponible y a la ubicación del hueco.
Baños y zonas húmedas
En baños conviene valorar ventilación, privacidad, humedad y condensación. La ventana debe ayudar a renovar el aire sin comprometer confort ni seguridad.
Despachos y habitaciones de estudio
En espacios de trabajo o estudio suelen importar la luz natural, el ruido exterior, el control solar y la estabilidad térmica durante muchas horas de uso.