Por qué no basta con mirar el material
Elegir aluminio o PVC es solo una parte de la decisión. El cierre, las juntas, el diseño del perfil, el vidrio, la persiana, el cajón y la instalación influyen en cómo se comporta la ventana cuando la fachada recibe viento o lluvia.
Permeabilidad al aire
Una ventana cerrada debe limitar las filtraciones de aire. Esto ayuda a mejorar el confort, reduce corrientes molestas y contribuye a que el aislamiento térmico y acústico funcione de forma más estable.
Estanqueidad al agua
La estanqueidad es especialmente importante en fachadas expuestas, zonas de costa o viviendas donde la lluvia puede llegar acompañada de viento. El sistema, el drenaje, las juntas y el montaje deben trabajar juntos.
Resistencia al viento
En plantas altas, áticos, viviendas abiertas al exterior o grandes huecos acristalados, la resistencia al viento ayuda a mantener estabilidad, seguridad de uso y buen cierre de la ventana.
El conjunto manda
Las clases técnicas son útiles, pero la elección debe entenderse como un conjunto: perfil, vidrio, herrajes, juntas, cajón de persiana, sellado perimetral e instalación.